La historia del jazz con ojos argentinos
Desde Néstor Ortiz Oderigo hasta Mariano Peyrou y Sergio Pujol, los autores locales construyen una historiografía singular del jazz norteamericano que enriquece su comprensión desde la escucha y reinterpretación local.
La pregunta inicial parece retórica: ¿es legítimo escribir una historia del jazz norteamericano desde Buenos Aires? Las distancias geográficas, históricas y culturales parecen condenar de antemano cualquier intento. Sin embargo, la mirada argentina ha construido a lo largo de décadas un aporte valioso y singular para entender un género que, aunque nació en Estados Unidos, se volvió universal.
El jazz surgió en las comunidades afrodescendientes de Nueva Orleans, Chicago, Kansas City y Nueva York, y su evolución está profundamente ligada a la historia social y política de ese país. Aun así, autores europeos como Joachim Berendt, Stuart Nicholson, Philippe Carles, Jean-Louis Comolli, Val Wilmer y otros demostraron que la distancia podía ser un punto de vista fértil. En la Argentina, esa misma perspectiva se desarrolló con fuerza propia.
Pioneros como Néstor Ortiz Oderigo, con una treintena de libros publicados desde los años 40, sentaron las bases. Luego siguieron figuras como Walter Thiers, impulsor del festival Mardel Jazz que trajo a grandes nombres en los 80, y Ricardo Risetti con sus Memorias del jazz argentino (1994). Pero es en las últimas décadas donde el aporte local ganó mayor profundidad y alcance.
Carlos Sampayo, radicado durante años en Barcelona, se destacó con títulos como Los cien mejores discos de jazz (1993), la dirección de la enciclopedia Maestros del Jazz y sus libros autobiográficos Memorias de un ladrón de discos (1999) y Nuevas aventuras de un ladrón de discos (2008). Su Discografía personal del Jazz (1920-2011), editado por Gourmet Musical en 2021, compiló sus agudas reseñas con la colaboración de Jorge Freytag.
Sergio Pujol marcó un antes y un después con Jazz al sur. La música negra en la Argentina (Emecé, 1992; reeditado en 2004). En 2022 publicó la extensa biografía Gato Barbieri, Un sonido para el Tercer Mundo, narrada con pulso novelístico, que recorre la vida del saxofonista rosarino desde su infancia humilde hasta la fama internacional y su declive posterior. En 2023 volvió al género con Por qué escuchamos a Louis Armstrong, volumen de la colección de Gourmet Musical que fue traducido al italiano y editado en Europa.
En 2024 llegaron dos títulos que renovaron la oferta. Mariano Peyrou, profesor en el Centro Superior de Música Creativa de Madrid, publicó Free jazz. La música más negra del mundo (Anagrama). Lejos de un análisis meramente estilístico, el libro insiste en que “la historia de este género no puede entenderse sin tener en cuenta el sistema opresivo en el que surge”, conectando el free jazz con el movimiento Black Power y las luchas afroamericanas.
Por su parte, el músico y docente Marcelo Bettoni editó Las rutas del Jazz (Publiquemos), un recorrido accesible desde los orígenes del género hasta sus estilos contemporáneos, su llegada a Europa y la creciente presencia femenina. El volumen se enriquece con códigos QR que permiten al lector acceder a una guía de audición en tiempo real, convirtiéndolo en una herramienta ideal para quienes se acercan al género.
A estos nombres se suma el aporte permanente de Diego Fischerman, cuyos textos, aunque no conforman un libro monográfico sobre jazz, ofrecen reflexiones valiosas que dialogan con esta tradición crítica local.
Lejos de ser una curiosidad periférica, esta historiografía argentina demuestra que escuchar y reinterpretar el jazz desde el sur genera preguntas y miradas que enriquecen el relato universal del género. Porque, como han probado estas obras, la pasión y el rigor analítico no requieren compartir la geografía de origen para iluminar una tradición musical que, desde hace décadas, ya es patrimonio de todos.