Notas

Sin abogadas feministas, no hay justicia

Cuatro casos de Córdoba revelan sentencias sin perspectiva de género en el marco del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries. Se exige una justicia que realmente garantice derechos.

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Fachada de un edificio judicial genérico con columnas clásicas
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries vuelve a poner el foco en una pregunta incómoda pero urgente: qué tipo de justicia necesitamos cuando el Poder Judicial falla sistemáticamente en garantizar los derechos de las mujeres y las disidencias.

Cuatro historias cordobesas atraviesan la consigna principal de esta edición: Sin abogadas feministas, no hay justicia. Delicia Mamani Mamani, Flavia Saganías, Paola Ortiz, Max y Lulén son nombres que representan sentencias injustas, desproporcionadas y disciplinadoras. En cada uno de estos casos, la ausencia de perspectiva de género en los fallos judiciales es evidente y alarmante.

Los procedimientos judiciales analizados muestran patrones claros: falta de escucha a las voces de las víctimas, aplicación de estereotipos de género, desconocimiento de las violencias estructurales y, en muchos casos, una mirada punitivista que castiga doblemente a quienes ya fueron vulneradas. Estos ejemplos no son aislados, sino que reflejan un problema estructural del sistema de justicia argentino.

El Encuentro Plurinacional se transforma así en un espacio de denuncia y también de construcción colectiva. Las participantes insisten en que la presencia de abogadas feministas en los tribunales no es un lujo ni una opción, sino una necesidad básica para equilibrar la balanza. Sin ellas, los fallos continúan reproduciendo violencias institucionales.

¿Qué pasa cuando el Poder Judicial no reconoce las violencias de género? ¿Cómo se construye una justicia que no revictimice? Estas preguntas resuenan con fuerza en las asambleas y talleres del Encuentro, donde las historias de estas cuatro personas se comparten para visibilizar la urgencia de un cambio profundo.

El accionar judicial en Córdoba, como en muchos otros distritos, pone de manifiesto la distancia entre los avances legislativos en materia de género y la realidad de los tribunales. Las abogadas feministas no solo acompañan a las víctimas: cuestionan, exigen y transforman desde adentro las lógicas patriarcales que aún dominan los estrados.

Este 39° Encuentro no solo levanta la voz por Delicia, Flavia, Paola, Max y Lulén. Reclama un sistema de justicia que deje de ser parte del problema para convertirse en una herramienta real de reparación y garantía de derechos. Mientras eso no ocurra, las consignas seguirán resonando en las calles y en las plazas donde se reúnen miles de personas dispuestas a no callar.

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